En 2011, Meta Platforms, la empresa detrás de Facebook, Instagram y WhatsApp
lanzó una función llamada “Tag Suggestions”, plataforma que usaba
reconocimiento facial para “sugerir” la identidad de quien aparecía en cada foto.
La activó automáticamente para todos sus usuarios, sin explicarles cómo
funcionaba y sin consentimiento explícito.
Durante más de una década, Meta capturó la geometría facial de millones de
personas, incumpliendo la normativa, lo que derivó en procesos judiciales que
terminaron en acuerdos de pago – entre los años 2021 y 2025 – por más de 2.000
millones de dólares y que incluyen una demanda de sus propios accionistas en
contra de sus administradores – entre ellos Mark Zuckerberg – por falta de
supervisión (el estándar de mínima diligencia del caso Caremark)
¿Por qué esto importa en Chile HOY?
La ley 21.719 sobre protección de datos, entrará en vigor en diciembre de 2026. Y
los datos biométricos —huella digital, reconocimiento facial, escaneo de iris—
quedan clasificados como datos sensibles con el mayor nivel de protección.
Lo que antes era una zona gris en Chile, ya no lo es.
Y muchas empresas chilenas ya usan biometría hoy: control de asistencia con
huella o rostro, sistemas de acceso, onboarding digital con reconocimiento facial,
autenticación en apps.
Lecciones del caso Meta que aplican directamente al contexto chileno:
- «Activar por defecto» ya no es neutral.
Meta asumió que podía activar la función y luego informar. La nueva ley chilena
exige consentimiento previo, expreso, específico e informado. Si tu sistema
biométrico está activo sin ese consentimiento, estás en incumplimiento desde el
día 1. - Usar datos para entrenar IA es tratamiento de datos.
Texas argumentó que Meta usó las imágenes para mejorar su IA de
reconocimiento facial. Eso fue considerado una violación adicional. En Chile, si
usas datos biométricos para entrenar modelos, necesitas base de licitud específica
para ese propósito. - Guardar datos sin plazo es tan grave como captarlos sin permiso
El Attorney General de Texas argumentó que mantener los datos ilegalmente
capturados era una segunda violación. La Ley 21.719 obliga a definir plazos de
retención y eliminar los datos una vez cumplida la finalidad.
La pregunta concreta para quienes trabajan en compliance, legal o tecnología en
Chile:
¿Saben exactamente qué datos biométricos recopila su organización hoy?
¿Tienen consentimiento válido para cada uno de esos tratamientos?
¿Tienen definido un plazo de retención y un proceso de eliminación?
El reloj corre…
Diciembre 2026 está a la “vuelta de la esquina”
El caso Meta muestra que las consecuencias de no prepararse llegan de golpe,
con reajustes, intereses y costas.







































































